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5 consejos relevantes para saldar una deuda

24/02/2021 | CONSEJOS

El saldar una deuda no es fácil, en especial si no se tiene los medios suficientes para pagarlos. Pero queremos daros unos consejos que pueden ayudaros a manejar mejor vuestras deudas y pagarlas a tiempo. Además, os explicaremos que es una deuda y que tipo de deudas hay.

¡Sigue leyendo para saber más!

¿Qué es una deuda?

Antes de daros los consejos, os vamos a explicar que es una deuda. Una deuda es una obligación que debe cumplir una persona física o jurídica debido a que pidió prestado una cantidad de dinero para fines económicos o privados. Lo que se busca es la financiación y el problema surge cuando no se pueden afrontar las condiciones pactadas y se recae en deuda.

El deudor contrae una obligación moral con un acreedor de devolver el dinero obtenido en el tiempo pactado, junto a unos intereses adicionales que conlleva. No todas las deudas son malas, hay las llamadas deudas buenas que se utilizan para comprar activos y conseguir una mayor rentabilidad.

Lo normal en este caso sería, que esta deuda conllevase un rendimiento de la inversión mayor que la financiación que ha conllevado.

 

Tipos de deuda que puedes contraer

Hay diferentes tipos de deudas dependiendo del enfoque que se les dé, vamos a explicaros cada una de ellas según 3 grupos.

1. Las deudas en función del emisor

o Deuda pública

Una deuda pública la contrae el Estado o cualquier administración que sea parte de él. Sirven para mantener inversiones nacionales o internacionales.

o Deuda privada

Es aquella deuda que contrae cualquier persona, física o jurídica. Suelen provenir de créditos o préstamos que han pedido para su actividad económica.

 

2. Deudas en función de la calidad crediticia

Cuando se habla de calidad crediticia se hace referencia a las personas físicas o jurídicas que son evaluadas por la entidad financiera para ver si cumple los requisitos. Puede hacer calidad crediticia baja (no puedes pagar) o alta (puedes pagar).

  • Deuda bancaria. Son los préstamos que te da una entidad bancaria, pudiendo ser un crédito, tarjetas de crédito, etc.

  • Deuda corporativa. Esta deuda la piden personas físicas o jurídicas, por lo que la calidad crediticia puede variar. Dentro de esta deuda hay diferentes tipos, como la deuda Senior Secure, Deuda Senior, acciones, etc.

 

3. Las deudas en función de su finalidad

No todas las deudas tienen porque ser malas, si sabes cómo endeudarte puede servirte para que tu negocio crezca.

  • Deuda ficcional. Son deudas demasiado altas para que el deudor las pueda devolver. Por ejemplo, comprar un coche de gama alta.

  • Deuda hormiga. Son deudas pequeñas que se adquieren a diario pero que acaban siendo una gran cantidad de dinero a diferentes personas. Por ejemplo, un préstamo para tu tarjeta de crédito.

  • Deuda de subsistencia. Son deudas que necesitamos para vivir, para las necesidades básicas como la alimentación, el agua, etc.

  • Deuda de apalancamiento. Es una deuda que sirve para el crecimiento en un futuro, para invertirla en un negocio.

 

Los 5 consejos relevantes para saldar una deuda

Antes de contraer una deuda, deberías fijarte bien en los términos y condiciones, evitar la deuda mala, conocer tu capacidad de pago y pedir solo la cantidad que necesites. Pero si ya tienes una deuda o varias, hay unos consejillos que os queremos dar.

1. Analiza bien lo que gastas y lo que ganas.

Puedes realizar un balance de situación si eres una empresa, aunque también un particular puede hacerlo a su manera. El informe te mostrará el activo (posesiones), el pasivo (deudas y obligaciones que tienes con terceros) y el patrimonio neto que tienes (el dinero).

También te puede servirte hacer un listado, anotando la cantidad que debes, el plazo que te queda y los intereses de toda la deuda.

2. Desarrolla un plan de pago, sabiendo lo que puedes pagar.

Este paso va muy unido al primero, si has analizado bien lo que gastas y lo que ganas, sabrás cuánto puedes invertir en tus deudas cada mes. Además de plantearte qué gastos haces cada mes y cuáles de ellos pueden ser eliminados.

Existe un sistema llamado: Método Snowball, desarrollado por investigadores de la Universidad de Harvard. Expone que hay que dar prioridad a las deudas más pequeñas antes de plantarle cara a las de mayor importe que tienen una mayor tasa de interés.

De esta manera, si eliminas antes dudas más asequibles, estarás más motivado para afrontar las más complicadas. Las deudas de menor cantidad suelen desaparecer más rápido, lo cual va a hacer más fácil pagarlas.

3. Habla con tus acreedores.

El desaparecer o no pagar no es una solución. Pese a que es la primera reacción que puede surgir es evadir el problema, el no pagar puede ser negativo para el deudor. Lo mejor es no esperar a hablar con el acreedor si sabes que te vas a retrasar en el pago. Si no hablamos con él, lo único que le estás demostrando es que no hay voluntad en pagar la deuda.

La comunicación entre ambas partes es muy importante, la entidad financiera puede estar dispuesta a aplazar el pago o darte otras condiciones que te beneficien más. La mayoría de las empresas prefieren llegar a acuerdos extrajudiciales, lo más probable es que estén dispuestos a negociar.

No debes derrumbarte ante la situación de no poder pagar una deuda, le puede pasar a cualquiera que pide un préstamo. Te recomendamos, por lo tanto, dar la cara para que tus acreedores confíen en ti y podáis llegar a un acuerdo. Ve con soluciones ya preparadas que beneficien a ambos.

4. Recomendamos contratar a especialistas

El poder pagar una deuda es fácil: cada mes pagas una cantidad y te vas deshaciendo de lo que debes. Pero cuando ya surgen problemas de no poder págala, las personas que no están especializadas en un ámbito así pueden no saber todas las posibilidades que hay.

  1. equipo de especialistas, puede suponerte un coste pero que a la larga puede resultar rentable. Van a buscar la mejor solución para ti, aplicando la experiencia que tienen. Seguramente van a ser más rápidos aportando soluciones, que, si lo haces tú mismo, te mantendrán informado y lucharán por lo que a ti más te convenga.

Debes fijarte bien en qué empresa eliges para que te asesore, en las opiniones de otras entidades que han trabajado con ella y en cuánto dinero piden por sus servicios. Debe ser asequible para tus gastos.

5. La Ley de Segunda Oportunidad

Cuando tienes una deuda que no puedes pagarla de ninguna manera, existe otra manera de acabar con ella: la Ley de Segunda Oportunidad. Si se apela a esta ley se puede conseguir eliminar las deudas por ley, es tanto para particulares como para autónomos.

Lo primero que tienes que hacer es negociar extrajudicialmente con tus acreedores, si ellos no están dispuestos a cambiar los términos se acude a juicio. Un juez determinará si el deudor se le perdonan las deudas.

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