pedir-prestamo-para-pagar-deudas

Cuidado con pedir un préstamo para pagar deudas

16/03/2021 | CONSEJOS

Antes de la crisis, muchas familias tenían créditos, préstamos y otros tipos de deudas contraídas las cuales iban pagando mes a mes de forma constante. No obstante, llegado el momento de la recesión, las economías de estas familias se vieron gravemente afectadas. Aquellas que poseían cierta capacidad adquisitiva quizás pudieron llevar un poco mejor esta situación. No obstante, las que vivían en una economía familiar moderada la cual les permitía pagar sus gastos y poco más, se vieron con la soga al cuello cuando llegó la crisis. Al no poder pagar las deudas contraídas, empieza la desesperación por conseguir cualquier cosa que pudiera ayudar. Muchas de estas cayeron en el error de pedir un préstamo adicional para pagar las deudas que habían contraído.

Pedir un préstamo para pagar tus deudas no suele ser una buena idea. Quizás si estás en una situación desesperada, cualquier acción puede parecer ayudar. Pedir un préstamo que te permita acabar con una deuda que necesitas pagar inmediatamente puede darte algo más de tiempo para conseguir el dinero suficiente, o eso es lo que muchos creen. Sin embargo, la realidad suele resultar con que, llegado el momento de pagar el nuevo préstamo, no se ha conseguido reunir aún el dinero.

 

EL PROBLEMA NO ES EL DINERO, ES EL PÁNICO

La manera más sencilla de entenderlo es con la siguiente analogía:

Estudios han revelado que parte de los ahogamientos que tuvieron lugar en el mar se han dado en personas que sabían nadar. El motivo por el que se ahogaron no se daba por falta de conocimientos o técnica, sino del pánico. Una mala bocanada de aire fue suficiente para que todas las alarmas del cuerpo saltaran e intentaran fallidamente ponerse a salvo. La desesperación por respirar acababa provocando que la persona inhalara agua y finalmente acabara ahogada.

Y es que desde un punto de vista financiero, no es solo la falta de dinero lo que en realidad nos “asfixia”. A esto se le ha de sumar el entrar en pánico y hacer cualquier cosa por obtener un mínimo ingreso. Entre ellas, pedir un préstamo para pagar nuestras deudas, sólo hará que a la larga estemos más apretados y aún más desesperados.

Pedir un préstamo para pagar una deuda no solo significa cambiar de acreedor, o mover la deuda de un sitio a otro. Un préstamo conlleva tener que pagar un capital, unos intereses y unas comisiones que se van sumando a todo lo que ya debemos. A esto hay que sumarle el que cada vez los préstamos salen más caros, y que a más endeudado estés, más te van a cobrar el préstamo.

Al final, si una persona lo tenía difícil para pagar sus deudas, se acaba volviendo una tarea imposible.

 

QUÉ OPCIONES QUEDAN ENTONCES

En realidad, todos pasamos por momentos complicados en la vida, es algo normal. Algunos más que otros, pero todos lo sufrimos. Lo verdaderamente importante es tener la capacidad de actuar sabiamente y con inteligencia. Es nuestra habilidad de responder con precisión y eficacia al problema lo que determinará si tardaremos mucho o poco en salir de él.

No se trata de que no se pueda pedir un préstamo para pagar una deuda, porque en realidad podría ser una alternativa posible. Consiste en dejar al pánico a un lado, pararnos a pensar y actuar estratégicamente. Con una buena planificación, podrás responder correctamente a todos estos problemas e incluso poder usar un préstamo para pagar tu deuda.

 

LO MEJOR QUE PUEDES HACER

Entre estas acciones, podríamos destacar cosas como:

  • Ajustar tu estructura de ingresos y gastos. Siempre es el punto de partida y antes de hacer nada, es necesario evaluarlo. Saber de dónde viene el dinero y cómo se va, cuales son tus principales gastos y cómo puedes recortar en ellos. Optimizar tus recursos y exprimir cada euro al máximo.

 

  • Intenta refinanciar tu deuda. Hablar con tu acreedor, explicarle que deseas modificar los términos del contrato y reajustar las cuotas y plazos del préstamo para poder pagar tu deuda. Intentar llegar a una situación más favorable a la que encuentres que te libere un poco de la presión financiera por la que estés pasando.

 

  • Si tienes varias deudas con diferentes acreedores puedes tratar de reunificarlas. Esto facilitará la negociación de las condiciones, puesto que pasas a deberle dinero a una única entidad en vez de tener que ir una por una explicando tu situación.

 

  • Informarte de las herramientas legales que puedas tener a tu disposición. Busca y trata de informarte de cómo funcionan los contratos financieros, bajo qué leyes se regulan y si existe otras que te puedan beneficiar.

 

NO ESTÁS SOLO

No temas comunicar a tus amigos y familiares la situación en la que te encuentras. En muchas ocasiones, tendrán la capacidad de ayudarte de muchas maneras.

Hoy en día son muchas las personas que se encuentran en momentos muy complicados y tienen pendientes deudas a pagar. Es por ello por lo que expertos en materia financiera y legal están dispuestos a ayudar a todas estas personas, analizar su situación e incluso negociar con los acreedores para llegar al mejor acuerdo. Incluso si no se consigue alcanzar ningún trato, gracias a sus conocimientos en aspectos legales, podrán ayudarte a reconocer aquellas leyes que ayuden a solventar tu situación y salir de deudas de una vez por todas.

Escribe tu comentario



Lourdes
Gran artículo . Muchas gracias
2021-06-04 07:42:13
Leila
Buenísima info. Gracias!
2021-04-15 13:05:11
Andrés
Gracias por los consejos
2021-03-30 17:31:41
Jorge
Cuando te encuentras en esta situación es difícil compartirlo con amigos y familiares, pero gracias por los consejos
2021-03-16 12:56:04