Deudas superan ingresos

¿Qué hacer cuando las deudas superan los ingresos?

04/10/2022 | DEUDAS
Cuando nuestros gastos son mayores que nuestros ingresos, nos vemos en necesidad de pedir dinero prestado. la suma que pedimos a otra persona o a una entidad financiera se denomina deuda. La deuda es un importe de dinero que uno toma prestado y que tiene que devolver después. Lo ideal es que las deudas sean puntuales y podamos ir pagándolas divididas en mensualidades. El problema surge cuando no podemos hacernos cargo de las deudas con nuestros ingresos.

Antes de endeudarse, hay que calcular muy bien el importe de los reembolsos para ver si vamos a poder asumirlo. El endeudamiento siempre conlleva una comisión y el importe a devolver suele superar la suma prestada. Los proveedores de crédito suelen cobrar una cantidad determinada por el crédito o la deuda comunmente llamado interés.

Definición de deuda 

Cuando una parte o una empresa pide dinero prestado para hacer grandes compras o inversiones que normalmente son inasequibles y tiene que ser devuelto en un plazo determinado, junto con un interés, esa suma prestada se llama deuda. Algunas de las formas más conocidas de deuda son:

  • Préstamos

  • Hipotecas

  • Deuda de tarjeta de crédito

  • Préstamos personales

Las deudas y sus tipos 

Después de entender qué es una deuda, podemos hablar de sus tipos. Las deudas pueden clasificarse en tres categorías generales para entenderlas mejor:

  • Deuda garantizada: Una deuda con garantía se conoce como deuda garantizada. En este caso, la cantidad prestada está garantizada y respaldada por garantías como activos y propiedades con un valor suficiente para cubrir la deuda. 

La deuda buena es la que se adquiere con el fin de invertir en un negocio que reportará rendimientos, ya que generará dinero para poder pagar la deuda.

Las garantías que se pueden utilizar aquí son inversiones, valores, barcos, vehículos, propiedades y otros activos costosos. El acuerdo se redacta pignorando los colaterales como garantía. Si el prestatario no paga la deuda, estos valores se liquidan para pagarla. Por lo tanto, las deudas que se garantizan mediante la pignoración de las garantías del prestatario se conocen como deudas garantizadas.

  • Deuda no garantizada: A diferencia de las deudas garantizadas, las deudas no garantizadas no necesitan estar cubiertas por ninguna garantía como aval. Estas deudas se facilitan únicamente en función de la solvencia del prestatario, por lo que no implica ninguna cesión de garantía. La aprobación de la deuda depende exclusivamente del perfil crediticio del deudor. Los ejemplos de deudas sin garantía son los préstamos para estudiantes, las tarjetas de crédito y los préstamos para automóviles. El importe del préstamo aprobado depende de la situación financiera del prestatario o del deudor, incluyendo la liquidez y la situación laboral.

  • Deuda renovable: El significado de deuda rotativa es más bien una deuda recurrente. En este caso, el deudor toma prestada la deuda, la utiliza, la devuelve y vuelve a tomarla prestada. Hay un límite determinado hasta el que el prestatario puede tomar la deuda. El prestatario puede volver a pedir prestado hasta la misma cantidad una vez que haya devuelto la deuda anterior. Es más bien una línea de crédito que se puede pedir prestada continuamente.

Un ejemplo de este tipo de deuda es una tarjeta de crédito, en la que el usuario puede reutilizar el límite de crédito hasta que siga cumpliendo con la obligación de pagar a tiempo. Un buen historial de reembolsos también puede aumentar el importe de la deuda renovable en el futuro.

Paso a paso de cómo pagar mis deudas 

  • Analiza cuánto debes. El primer paso es saber claramente cada una de las deudas y de los plazos de pago. Para ello es aconsejable escribir una lista y tenerla siempre presente. De esta manera se tendrá una idea exacta del importe de cada deuda y en qué momento hay que ir pagándolas.

  • Elimina los gastos superfluos, es necesario tomar la decisión de suspender todo gasto superfluo.Se identifican los gastos fijos imprescindibles que mes a mes se deben pagar y se eliminan los extras. Si se trata de una empresa, será muy positivo que participen los empleados, especialmente el administrador.

  • Realiza un presupuesto mensual donde destines una parte al pago de tu deudas.

  • Calcula un pago fijo o mínimo a tu deuda para no generar más intereses.

  • Evita solicitar un préstamo para pagar la deuda actual.Otra medida fundamental es dejar de endeudarse. Si las deudas siguen aumentando, cada vez será más difícil pagarlas. La vía financiera que consiste en pedir un préstamo para pagar otro, termina incrementando las deudas.

  • Muchas veces es posible encontrar nuevas fuentes de ingresos, tanto a nivel personal como empresarial. Ofrecer nuevos servicios o productos y poner en marcha estrategias para captar clientes es un camino para la empresa.

  • Recuerda que existen tres formas de pagar deudas: consolidación, reestructuración y reparación de crédito.

  • Si ya no tienes dinero para pagar tus deudas, recurre a la reparación de crédito.

  • Tener un plan de pago de deudas ayuda mucho en la organización. En él se establece la relación recursos-gastos. Se trata de decidir qué deudas se abordarán primero, cuáles pueden postergarse, con qué acreedores se puede negociar nuevamente y cuáles son intransigentes en una negociación. Todo en función de los ingresos y recursos disponibles.

  • Una forma de abordar el pago de las deudas es pagando primero las que generan más gastos, porque sus intereses son más altos. También estarán en los primeros lugares aquellas deudas cuyos titulares acreedores no admiten retrasos.

Una solución: la Ley de la Segunda Oportunidad 

Una opción interesante, en caso de no poder pagar las deudas existentes, es eliminarlas de forma legal, a través de la Ley de Segunda Oportunidad. En la práctica, la Ley de Segunda Oportunidad es un mecanismo legal que permite a particulares y autónomos deudores renegociar sus deudas o librarse de parte de ellas. Este procedimiento está ideado para que las personas físicas, con o sin actividad empresarial, puedan superar una situación de insolvencia grave o quiebra.

De su regulación se encarga el Real Decreto-ley 1/2015, de 27 de febrero, de mecanismos de segunda oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social.

¿Cuál es el objetivo de esta ley?

El objetivo principal es ofrecer un auxilio a aquel que probadamente ha sido un buen pagador, pero que en la actualidad está viviendo un bache económico. Esto no quiere decir que una persona física se vaya a librar con cierta ligereza de unos pagos que debe asumir, ya que esta ley también protege los derechos de cobro de los acreedores.

¿Se pueden cancelar todas las deudas con la Ley de Segunda Oportunidad?

En un inicio, uno de los puntos débiles de la Ley de Segunda Oportunidad que señalamos los especialistas fue que no todas las deudas podían ser exoneradas, quedando fuera de la misma las contraídas con las Administraciones Públicas (generalmente se trata de deudas con Hacienda y/o con la Seguridad Social).

Pero, afortunadamente, la reciente reforma de la Ley Concursal determina que dichas deudas deberían también ser objeto de la exoneración del pasivo insatisfecho. Por lo tanto, en la actualidad sí que es posible eliminar las deudas con Hacienda y la Seguridad Social gracias a la Ley de Segunda Oportunidad, con un másximo de 10.000€ cada una.

Algunos consejos para pagar tus deudas

Te ofrecemos otros consejos para pagar tus deudas cuando no tienes dinero:

1.  Analiza tus gastos:

Elabora tu presupuesto para que sepas cuánto estás gastando cada mes y cuánto te queda al final. Si tu saldo es muy justo o no te queda casi nada, entonces hay que reorganizar tus gastos.

Decide cuáles puedes eliminar temporalmente y en cuáles ahorrar, por ejemplo, las salidas con los amigos cámbialas por alguna reunión en casa, cancela suscripciones, o reduce planes de telefonía y televisión.

2. Haz un plan con fechas y cantidades

Si ya estás ahorrando en los gastos y tienes un poco más de solvencia cada mes, haz un plan sobre cuánto puedes pagar y en cuánto tiempo debes tener liquidadas ciertas deudas.

El plan debe desglosarse por meses y cantidades, así sabrás más o menos cuánto tiempo te tomará tener liquidado un préstamo y puedes dedicar ese dinero a otra cosa o a pagar otra deuda.

3. Busca otros ingresos

Si a pesar de todos tus esfuerzos a fin de mes no te queda nada, será necesario que busques ingresos adicionales, ya sea un trabajo de fin de semana o la venta de algún producto. Además, considera que los bienes están para solucionar males, si puedes vender algún activo, como un coche o una computadora, hazlo.

Evita empeñar algún objeto ya que estas son deudas que tendrás que cumplir en el corto plazo y con intereses muy altos. Si no pagas a tiempo puedes perder lo que empeñaste, así como dinero que habrías obtenido si lo hubieras vendido.

4. Intenta negociar con la institución financiera

Las instituciones ofrecen algunas formas para renegociar los préstamos que tienes y evitar la morosidad, como refinanciamiento, consolidación de deudas o reestructuración. Para acceder a ellos, necesitas ponerte en contacto con la entidad financiera y ser lo más honesto posible sobre cuánto puedes pagar cada mes. Para tener mejores condiciones es importante que estés al corriente con tus pagos y que no hayas tenido retrasos.

5. Considera una refinanciación

Pedir un préstamo más puede no sonar muy bien, pero si con él puedes pagar todas las deudas que tienes y quedarte con una sola, sería lo óptimo. Ten en cuenta que estarías evitando los intereses de diferentes créditos, así como el pago de comisiones u otras penalizaciones.

Además, puedes buscar pagar menos mes a mes, aunque extiendas un poco el plazo del crédito. Dedica el dinero adicional que te quede al saldar una deuda en el pago de la siguiente, de esta manera podrás terminar de pagar más rápido. Si estás buscando una forma de cubrir todas tus deudas, ponte en contacto con nuestros expertos, quienes podrán darte la asesoría que necesitas.

6. Ahorrar y pagar deudas a tiempo es posible

Si defines un buen plan de pago, claro que es posible ahorrar y salir de deudas. Lo importante es que cada mes destines una cantidad a tu cuenta de ahorro. No importa lo pequeña que sea porque poco a poco irás sumando.

¿Cómo calcular tu capacidad de endeudamiento? 

Los meses sin intereses son una de las principales ventajas que ofrece una tarjeta de crédito, sin embargo, pocas veces nos enseñan los aspectos clave que debemos considerar para utilizar este medio de pago. Un aspecto esencial que debes tener en cuenta al usar una tarjeta de crédito, es tu capacidad de endeudamiento, es decir, la cantidad de dinero que puedes gastar mes con mes sin afectar tus finanzas. La capacidad de endeudamiento es relativamente fácil de estimar, ya que es el resultado de restar a nuestros ingresos totales, los gastos fijos y variables.

Ingresos totales: contemplan tu salario, rendimientos de inversiones, pagos de trabajos adicionales, la renta de tu automóvil como Uber o renta de un cuarto en Airbnb, o cualquier otro ingreso adicional.

Gastos fijos: son los que tienes cada mes sin falta como alimentos, gas, transporte, internet, Netflix, renta, el pago de las deudas que ya tengas en tu tarjeta de crédito o si tienes un crédito automotriz o hipotecario, entre otros.

Gastos variables: son los que se presentan de manera bimestral, semestral o anual como varios servicios de tu vivienda (agua, energía eléctrica, internet, si tienes tu casa propia), ropa, seguros, entre otros.

Tus gastos dependen de muchos factores, como, por ejemplo, si vives solo, estás casado o si tienes hijos u otras responsabilidades. Así que elabora una lista detallada de todos los gastos en que puedes incurrir durante el pago de tus créditos o préstamos. Se refiere al tope de dinero máximo que puede disponer una persona para endeudarse sin afectar sus finanzas personales. Este debería ser entre 35% y 40% del dinero disponible. Para calcularlo debes restar tus ingresos totales y tus gastos fijos del mes, para luego multiplicarlo por 0.40. El resultado será tu capacidad de endeudamiento. 

Por ejemplo: 

Si tienes un sueldo de 2.000 euros y tus gastos suman 1.500 euros (alquiler, comida, suministros, transporte, colegiatura). Te quedan 500 euros. Multiplica esto por 0.40 y eso es lo que puedes pagar por una deuda cada mes. Es decir, 200 euros.

Y así, poco a poco, conseguirás librarte de deudas al fin.

 

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