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Refinanciar un préstamo o cómo mejorar sus condiciones

08/01/2021 | CONSEJOS

Refinanciar un préstamo significa modificar, buscando mejorarlas, las condiciones iniciales del mismo, cambiando los términos del contrato mediante el cual se estructuró, tales como plazo, tipo de interés o sistema de amortización, entre otros.

Esta alternativa de refinanciar un préstamo permite así cambiar las condiciones de devolución del crédito o unificar los créditos que se tengan vigentes para adaptarlos a una situación financiera determinada. En definitiva, está diseñada para mejorar las condiciones de financiación por un cambio en el mercado, o por un cambio en estado financiero.

Hay varias opciones por las que plantearse una refinanciación de un crédito:

  • En caso de querer reducir un préstamo hipotecario porque los tipos de interés están en niveles bajos.

  • Si se quiere hacer una reunificación de deudas y añadir otros créditos más pequeños al de la hipoteca.

  • Si se piensa en minimizar los riesgos de un préstamo a interés variable y ligarlo a un interés fijo.

  • Para consolidar deudas.

  • En caso de no poder afrontar las cuotas mensuales al ser demasiado altas y se quieren reducir.

  • Porque el valor de las cuotas del préstamo es superior al 40% de los ingresos mensuales percibidos.

En cualquiera de los casos anteriores, es conveniente considerar refinanciar los préstamos. Podría ser una opción más que atractiva. Y habiendo tomado la decisión en base a esos supuestos, u otros que surgieran, los pasos a seguir serían los siguientes.

 

Pasos a dar para refinanciar un préstamo

1.- Hablar con el banco. Lo ideal es acudir primero a la entidad a la que estemos pagando el préstamo para intentar negociar un cambio de condiciones. Ningún banco está obligado a modificar las cláusulas ya pactadas, pero es posible que se lo plantee si no quiere tener descontento o incluso perder a un cliente.

En caso que acepte renegociar el crédito, propondrá hacerlo mediante una modificación del contrato del préstamo, o a través de la firma de un nuevo crédito para cancelar el que está en vigor. En ambos casos es aconsejable solicitar una oferta vinculante, así estará obligado a mantener las condiciones propuestas durante mínimo 14 días naturales.

2.- Visitar otras entidades.- Tanto si la entidad habitual ofrece un cambio de condiciones como si no, es recomendable contactar después con otros bancos para saber si ofrecerían una refinanciación. De hecho, hay algunos que comercializan directamente productos específicos para esta finalidad.

Sin embargo, en la práctica, cualquier entidad financiera puede dar un préstamo para cancelar otro existente, especialmente si el perfil del cliente es bueno. Las condiciones ofrecidas sí que dependerán de los criterios de riesgo de cada banco y las características de sus productos.

Con cada uno de los bancos visitados, además, se puede intentar negociar diversas opciones. De ese modo habrá más alternativas sobre la mesa, e incluso se podrán presentar esas ofertas al banco habitual para conseguir una contraoferta.

3.- Comparar y elegir la mejor oferta.- Una vez reunidas todas las ofertas vinculantes, tanto la del banco habitual como las de otras entidades, se tendrán que comparar condiciones y valorar cuál saldría más a cuenta. Una vez decidido, simplemente se trata de firmar y disfrutar, por ejemplo, de un tipo de interés más bajo y, en consecuencia de unas cuotas también más baratas. U otras mejoras.

Para qué sirve refinanciar un préstamo

El cambio de condiciones o refinanciación, según el tipo, servirá para una finalidad concreta según la situación económica y financiera. O bien para unificar varios préstamos en uno; reducir el plazo para terminar de pagar antes; reducir la cuota para pagar menos cada mes; mejorar el interés del crédito o cambiar dicho tipo de interés.

Por otra parte, para refinanciar un préstamo hay diversas alternativas. Cada una para poder llevar a cabo una de las finalidades antes mencionadas. Las tres alternativas de refinanciación son:

  • Reunificación. La unión de varios créditos en uno único.

  • Novación. Cambio de condiciones con el mismo banco habitual.

  • Subrogación. Cambio de entidad para obtener mejore condiciones.

Plazo de reembolso y coste de financiación

Una vez refinanciado el préstamo, es muy probable que la entidad facilite la posibilidad de hacer una modificación respecto al plazo de reembolso, para hacer la devolución del capital en menos o más tiempo del que se había establecido. Ante estos casos, los expertos recomiendan mantener o reducir el tiempo de vida del crédito al consumo que se contrate. De esa manera, se devengarán menos intereses.

En caso de decidir por la opción de pagar una cuota más baja en la refinanciación, se crearán intereses durante más tiempo, de forma que a largo plazo es posible acabar pagando mucho más dinero. Por ejemplo, si hay que devolver 5.000 euros en seis años a un 10% de intereses, puede que compense que si se alarga en el tiempo por el cobro de intereses. Hay que valorar cada situación personal para tomar la decisión más adecuada.

Finalmente, hay que calibrar cuánto dinero se puede ahorrar si se refinancia un préstamo con otro más económico. Y es que hay que tener muy presentes cuáles son los costes que van asociados a esta operación. Los gastos que hay que acometer se dividen en la compensación por cancelación anticipada, que es la comisión que hay que pagar a la entidad vigente cuando se haga la cancelación para hacer la refinanciación. Por ley, en los créditos al consumo este recargo no puede superar el 1% del capital amortizado (o el 0,5% si queda un año o menos para que venza el plazo).

Por otra parte, están las comisiones de estudio y apertura del nuevo préstamo. Y a ello hay que sumarle los gastos de vinculación si el crédito solicitado para refinanciar otro incluye productos vinculados. También, si se firma el contrato del nuevo préstamo ante un notario, se deben pagar sus honorarios.

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