Analizamos
tus deudas
Estudiamos gratuitamente tu situación para conocer cuánto debes, a qué entidades y qué cantidad estás pagando actualmente.
Analizamos tu situación y negociamos con tus acreedores
sin pedir otro préstamo
No necesitas tener una vivienda en propiedad, ni aportar un inmueble como garantía para reunificar tus deudas con Repagalia.
Analizamos tus préstamos, tarjetas y microcréditos, estudiamos tu capacidad de pago y diseñamos un plan de pagos con una cuota adaptada a tu situación. Después, negociamos con tus acreedores para alcanzar acuerdos que te ayuden a resolver tus deudas.
Repagalia no concede préstamos ni necesita hipotecar tu vivienda para estudiar tu caso.
Sí. No todas las formas de reunificar deudas requieren de una vivienda como garantía.
En Repagalia no concedemos un nuevo préstamo para cancelar los anteriores. Nuestro servicio consiste en analizar tu situación económica, diseñar un plan personalizado y negociar con tus acreedores.
Por eso, puedes solicitar un estudio aunque no tengas una hipoteca o una vivienda en propiedad.
La viabilidad dependerá de factores como:
Tampoco necesitas presentar un avalista para solicitar un estudio con Repagalia.
Esto se debe a que nuestro servicio no consiste en concederte financiación nueva.
En lugar de buscar garantías para un préstamo, analizamos las deudas que ya tienes y estudiamos qué capacidad real tienes para resolverlas. Diseñamos un plan de pagos personalizado y empezamos a negociar con tus acreedores para que pagues menos y liquides tus deudas definitivamente.
No tener casa en propiedad no impide una reunificación de tus deudas con Repagalia.
Podemos analizar situaciones de personas que:
Lo importante es conocer tu situación financiera completa y comprobar si dispones de la capacidad para mantener el plan.
Estudiamos gratuitamente tu situación para conocer cuánto debes, a qué entidades y qué cantidad estás pagando actualmente.
Valoramos tus ingresos y gastos para definir una aportación mensual ajustada a tu capacidad económica.
Repagalia actúa como intermediario y negocia con bancos, financieras y otras entidades para intentar conseguir descuentos, quitas o acuerdos de pago. Los resultados dependen de cada acreedor y de las circunstancias concretas de cada deuda, por lo que no pueden garantizarse de antemano.
Realizamos el seguimiento del plan y actuamos como intermediarios en las comunicaciones y negociaciones con los acreedores de las deudas incluidas.
Podemos estudiar, entre otras, deudas relacionadas con:
Si tienes diferentes tipos de deuda, analizaremos tu situación en conjunto para determinar si pueden incorporarse al plan.
Esta diferencia es especialmente importante.
Una reunificación mediante financiación suele consistir en solicitar un préstamo nuevo, con nuevos intereses, con el que cancelar otros préstamos y tarjetas.
En Repagalia el funcionamiento es distinto:
No te damos otro préstamo. Trabajamos sobre las deudas que ya tienes.
Analizamos tu situación, calculamos una cuota que tenga sentido dentro de tu economía y negociamos con tus acreedores para intentar reducir la deuda y alcanzar acuerdos.
Por eso no necesitas aportar una vivienda como garantía para solicitar el estudio.
Esta solución puede ser interesante si:
Si, por el contrario, ya no tienes capacidad real para pagar tus deudas, estudiaremos si existe otra alternativa más adecuada para tu situación.
Si tienes impagos o apareces en un fichero de morosidad, también podemos ayudarte a resolverlo.
A menudo hablamos con personas que siguen buscando préstamos o financiación y cuyas solicitudes son rechazadas por la mayoría de entidades. Cuando acceder a nueva financiación se vuelve complicado, a menudo es porque figuras en algún fichero de morosidad como ASNEF.
También podemos ayudarte a reunificar deudas en esa situación.
Cuando existe una situación de insolvencia y no hay capacidad suficiente para mantener un plan de pagos, puede ser necesario estudiar otras alternativas.
En estos casos, podemos analizar si cumples los requisitos para acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad, un procedimiento legal que puede permitir la exoneración total o parcial de determinadas deudas.
No disponer de vivienda, hipoteca o aval no significa que no existan alternativas.
En Repagalia estudiamos gratuitamente tu situación para conocer qué opción puede ajustarse mejor a tus deudas y a tu capacidad económica.
Sin pedir otro préstamo y sin aportar tu vivienda como garantía.
Analizamos tu caso y te asesoramos sin compromiso
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