Los requisitos de buena fe en la Ley de Segunda Oportunidad

Los requisitos de buena fe en la Ley de Segunda Oportunidad: ¿Qué debes saber?

La Ley de Segunda Oportunidad ofrece una oportunidad para que las personas en situación de insolvencia puedan comenzar de nuevo. Puedes acogerte a esta ley si eres persona física, particular o autónomo. Sin embargo, es importante cumplir con una serie de requisitos para poder hacerlo.

Entendiendo la Ley de Segunda Oportunidad

La Ley de Segunda Oportunidad está recogida en la ley 25/2015 y tiene como objetivo proporcionar una solución legal a las personas físicas que se encuentran en una situación de insolvencia económica y con una gran carga financiera. Su propósito fundamental es permitir que aquellos que se encuentran atrapados en una espiral de deudas abrumadoras tengan la oportunidad de reiniciar su vida financiera, liberándose del peso de las obligaciones insostenibles.

Es decir, si acumulas deudas que no puedes pagar (eres insolvente), éstas pueden ser perdonadas.

Sin embargo, es crucial cumplir con ciertos requisitos para poder beneficiarse de esta ley, y uno de los requisitos más importantes es actuar como deudor de buena fe durante el procedimiento. A continuación, explicamos en detalle qué significa ser deudor de buena fe.

¿Cuáles son los beneficios de acogerse a la ley de segunda oportunidad?

Acogerse a la ley de segunda oportunidad tiene diversos beneficios que pueden ayudar a las personas a superar dificultades financieras y ponerse de nuevo en pie. A continuación, enumero algunos de los principales beneficios:

  1. Exoneración de deudas: Una de las ventajas más significativas de la ley de segunda oportunidad es la posibilidad de obtener la exoneración de las deudas. Esto significa que, bajo ciertas condiciones**, las deudas que no puedas pagar podrán ser eliminadas**, permitiéndote empezar de nuevo sin la carga financiera anterior.

  2. Suspensión de ejecuciones y embargos: Al acogerte a esta ley, se suspenden las ejecuciones y embargos en curso, brindándote un respiro y protegiendo tus bienes de ser confiscados. Esto te da la oportunidad de reorganizarte y buscar soluciones sin la presión de las acciones legales en tu contra.

  3. Negociación de pagos: La ley de segunda oportunidad también facilita la negociación de pagos con tus acreedores. Esto significa que podrás establecer acuerdos de pago a través de un plan de pagos o incluso para reducir el importe de la deuda. Este proceso puede aliviar tu carga financiera y permitirte cumplir con tus obligaciones de manera más asequible.

  4. Eliminación de intereses y gastos: La ley de segunda oportunidad también prevé la posibilidad de eliminar los intereses y gastos que se hayan acumulado en tus deudas. Esto contribuye a reducir la deuda total y facilita su pago.

  5. Reducción del plazo de cancelación: Otra ventaja de esta ley es que permite reducir el plazo de cancelación de las deudas. Esto significa que podrás restablecer tu situación financiera de manera más rápida y eficiente.Recuerda que cada caso es único y los beneficios pueden variar dependiendo de tu situación específica. Es fundamental buscar asesoramiento legal de un abogado especializado en la ley de segunda oportunidad para comprender en detalle cuáles son los beneficios aplicables a tu caso y cómo puedes acceder a ellos.

 

¿Qué significa ser deudor de buena fe?

Ser deudor de buena fe es uno de los requisitos para acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad y obtener la exoneración de las deudas que no se pueden pagar.

Hasta la reforma de la Ley Concursal en 2022, se establecía claramente en el antiguo artículo 487 que ser deudor de buena fe significaba:

  • no haber tenido un concurso declarado culpable

  • y no haber cometido ciertos delitos en los últimos 10 años antes del concurso

Sin embargo, la redacción actual de la Ley Concursal no especifica nada al respecto. Aunque no se detalla explícitamente, se entiende que un deudor de buena fe es aquel que no se encuentra en ninguno de los casos mencionados en el artículo 487, que incluye conductas que se consideran de mala fe y que antes se mencionaban como incumplimiento del requisito de buena fe.

¿Cuáles son los requisitos?

Para ser considerado deudor de buena fe, se deben cumplir los siguientes criterios:

  1. No haber cometido ciertos delitos en los 10 años anteriores, como delitos contra el patrimonio, falsedad documental, delitos contra la Hacienda Pública, delitos contra la Seguridad Social y delitos contra los derechos de los trabajadores. Además, la pena máxima para el delito debe ser igual o superior a 3 años, a menos que la responsabilidad penal ya esté extinguida y se hayan cumplido las responsabilidades económicas derivadas del delito.

  2. No haber cometido ciertas faltas administrativas en los 10 años anteriores, como infracciones tributarias muy graves, infracciones de seguridad social o infracciones del orden social. En caso de infracción grave, no se podrá obtener la exoneración si la sanción impuesta por la Agencia Estatal de Administración Tributaria supera el 50% del importe exonerable.

  3. El concurso no debe haber sido declarado culpable, a menos que la falta de solicitud del concurso se deba únicamente al retraso del deudor, en cuyo caso el juez puede tener en cuenta las circunstancias.

  4. No haber sido declarado afectado en un concurso culpable de un tercero en los 10 años anteriores, a menos que se haya cumplido íntegramente con la responsabilidad correspondiente.

  5. No haber incumplido los deberes de colaboración y de información con el juez del concurso y la administración concursal.

  6. No haber proporcionado información falsa o engañosa ni haberse endeudado de manera temeraria o negligente. El juez tendrá en cuenta la información patrimonial proporcionada antes del préstamo, el nivel social y profesional del deudor, las circunstancias personales del sobreendeudamiento y si el deudor utilizó herramientas de alerta temprana proporcionadas por las Administraciones Públicas en caso de ser empresario. El juez del concurso evaluará las circunstancias para determinar si se cumple o no con la excepción, sin perjuicio de la prejudicialidad penal.

¿Qué sucede si no cumples con los requisitos de buena fe?

Si no cumples con los requisitos de buena fe para acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad, no podrás beneficiarte de la ley y obtener la exoneración de tus deudas. Esto significa que seguirás siendo responsable de pagar todas tus obligaciones financieras y no podrás reiniciar tu vida financiera.

Es importante tener en cuenta que el incumplimiento de los requisitos puede tener consecuencias legales y podría resultar en la desestimación de tu solicitud de acogimiento a la Ley de Segunda Oportunidad.

En definitiva, se trata de demostrar el buen hacer del deudor. Por lo tanto, es fundamental asegurarse de cumplir con todos los requisitos establecidos.

 

¿Cuál es el proceso de la ley de segunda oportunidad?

En términos generales, los pasos que deberás seguir para acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad son:

  1. Asesoramiento legal: Lo primero que debes hacer es buscar el asesoramiento de un abogado especializado en la Ley de Segunda Oportunidad.

  2. Recopilación de documentación: Deberás reunir toda la documentación necesaria que demuestre tu situación financiera, como facturas, contratos, deudas pendientes, entre otros. Todos estos documentos serán clave para sustentar tu caso y presentarlos ante el juez.

  3. Análisis de viabilidad: El siguiente paso será realizar un análisis de viabilidad económica y financiera. Se evaluará tu capacidad para cumplir con el plan de pagos o la propuesta de acuerdo que se presentará ante el juez.

  4. Solicitar el concurso voluntario: Una vez que tengas toda la documentación lista, se enviará tu demanda al juzgado.

  5. Auto: El juez emite el documento en el que comunica la admisión de la demanda:

  • EPI provisional: Se determina el plan de pagos aprobado por el administrador concursal y el juez, que se adapta a la capacidad financiera del deudor. El deudor debe cumplir estrictamente el compromiso de pago o correrá el riesgo de que sea revocado el beneficio.

  • EPI definitivo: Se concede la exoneración inmediata y definitiva de hasta el 100% de las deudas. El beneficiario del EPI debe enviar una carta y el auto a sus acreedores informando la decisión del juez.

 

¿Es necesario contratar a un abogado para acogerse a la ley de segunda oportunidad?

No es obligatorio contratar a un abogado para acogerse a la ley de segunda oportunidad, pero es altamente recomendado. La ley de segunda oportunidad es un proceso legal complejo y contar con la asesoría de un abogado especializado en esta área puede brindarte el apoyo y conocimiento necesario para trazar la estrategia adecuada y maximizar tus probabilidades de éxito.

Un abogado experimentado en la ley de segunda oportunidad podrá evaluar tu situación financiera, ayudarte a entender si cumples los requisitos para acogerte a esta ley y guiar todo el proceso de principio a fin. Ellos estarán familiarizados con las regulaciones y los procedimientos legales involucrados, lo que te ahorrará tiempo, esfuerzo y posibles errores costosos.

Además, podrá representarte y negociar con tus acreedores para establecer acuerdos de pago o incluso la cancelación de tus deudas. Ellos estarán al tanto de tus derechos y podrán proteger tus intereses durante todo el proceso.

Recuerda que cada caso es único y puede requerir enfoques y estrategias diferentes. Un abogado especializado podrá adaptar su asesoramiento a tu situación específica y brindarte soluciones personalizadas.

En resumen, aunque no es obligatorio, es altamente recomendado contar con un abogado especializado en la ley de segunda oportunidad para asegurarte de tomar las decisiones adecuadas, cumplir todos los requisitos exigidos y completar el proceso con éxito. Llama ahora a Repagalia para saber si puedes acogerte a esta ley. Nuestros abogados te acompañan durante todo el proceso.

 

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