reunificar deudas sin riesgo

¿Puedo reunificar mis deudas sin poner en riesgo mis bienes?

01/09/2022 | DEUDAS

El objetivo de reunificar las deudas es ayudar a quien tiene varios préstamos y no puede pagarlos. En estos casos, se trata de una buena solución para reducir el importe que se paga mensualmente. Y sobre todo, para realizar un único pago mensual por todas las deudas contraídas. Pero ¿puede la agrupación de deudas poner en riesgo mis bienes? Te lo contamos a continuación.

En algunos casos la reunificación de deuda se puede hacer mediante un préstamo personal o una ampliación de hipoteca. En estos casos, el solicitante asume un préstamo que le posibilita pagar todas las deudas pero puede estar avalándolo con sus bienes, con lo que podría ponerlos en riesgo.

Si tienes deudas, pero no dispones de bienes o no quieres perderlos (una casa en propiedad, un vehículo o cualquier bien), aquí te explicamos la solución legal más efectiva para liquidar tus deudas sin pagar más dinero.

 

Pasos a seguir si no puedes pagar 

El primer paso para acabar con tus deudas es tomar las riendas de tus finanzas. Es importante analizar la gravedad de la situación, conocer la totalidad de las deudas, saber los gastos fijos y los ingresos mensuales. Hacer un balance de la situación real es el punto de partida.

Lo mejor sería hablar con el acreedor para exponer la situación financiera y mostrar interés por pagar las deudas. Lo más normal es que, al explicar la situación, te ofrezcan alguna de estas alternativas:

Renegociar una deuda cuando no puedes pagar 

La renegociación de la deuda implica acordar nuevas condiciones para afrontar las deudas sin caer en el incumplimiento de pago. Es importante que esta renegociación se ajuste lo mejor posible a tu escenario financiero actual. Por ello decimos que el primer paso es analizar la situación real con las deudas, gastos e ingresos disponibles. 

Refinanciación de deuda con otro préstamo personal o ICO 

Esta alternativa quizá sea la solución más atractiva para el banco, pero normalmente no lo es para el deudor. De este modo, el banco refinancia la deuda con otro préstamo personal a devolver en más años con una cuota más cómoda para ti, que a la larga cobrará nuevos intereses. Es cuestión de analizar las condiciones y si te resulta interesante, formalizar el nuevo préstamo.

Ojo con los préstamos ICO porque pueden salir muy caros. Lo mejor es pedir asesoramiento de un abogado especializado y que te explique bien las condiciones de este tipo de préstamos.

Ahora bien, existe otra alternativa legal que el banco o entidad financiera no va a proponer: acudir a una reparadora de deuda como Repagalia.

 

Reunifica tus deudas con Repagalia

Repagalia es una reparadora de deuda que puede ayudarte a pagar todas tus deudas sin desembolsar más dinero o poner en riesgo tus bienes. Diseñamos un plan de ahorro en el que el cliente hace una única aportación mensual para ir reuniendo el importe adeudado. Al mismo tiempo, vamos negociando con los acreedores para conseguir importantes descuentos en la deuda que te reclaman. Una vez que las aportaciones alcanzan para hacer el pago de alguna de las deudas, una a una se van liquidando todas las deudas.

Se trata de una propuesta muy ventajosa para el cliente, que únicamente tiene que ocuparse de realizar el pago de la aportación mensual acordada. El importe de la aportación, se acuerda entre con el cliente en función de su solvencia económica y de la duración del plan de ahorro. Una vez firmado el acuerdo, el plan de ahorro no cambia. El cliente sabe desde el primer momento cuánto va a pagar y durante cuánto tiempo. 

Una vez finalizado el plan de ahorro, habrás cancelado todas tus deudas y podrás reincorporarte al sistema financiero. Ya no figurarás en ASNEF y tu historial crediticio estará limpio al fin.

 

¿Por qué juntar todos tus préstamos en uno solo? 

La principal virtud de esta estrategia para terminar con las deudas es que permite reducir lo que pagas cada mes por tus deudas. Bien ejecutada podrías incluso pagar menos intereses por el total de la deuda.

Se trata de una herramienta estupenda que solo tiene aspectos positivos. En nuestro post Ventajas e inconvenientes de reunificar deudas, puedes analizar en profundidad lo que la reagrupación de deudas te puede aportar. Aquí te dejamos una pinceladas de las ventajas más relevantes:

Ventajas de reunificar mis deudas 

  • Todo es más simple: porque solo tienes que estar atento a una sola cuota, en vez de a varias que se cobran cada una en un día distinto.

  • Pagas menos: en lo que mes a mes se refiere, ya que la cuota es más baja.

  • Ahorro: la negociación con los acreedores te permitirá pagar menos de lo que te reclamaban.

 

¿Cuáles son los requisitos para poder reunificar las deudas? 

Esta pregunta es complicada de contestar, ya que cada entidad puede tener sus propios criterios para elegir si concede o no la reunificación de deudas a sus clientes. Aunque existen condiciones más o menos generales. En el caso de la reunificación bancaria:

  • Todo o nada: lo normal es que te exijan reunificar todas tus deudas, y no te permiten elegir solo unas pocas.
  • En caso de hipoteca: esto depende de cada entidad pero, de forma general, el nuevo préstamo no puede exceder del 80% del valor de la casa.

En el caso de Repagalia, los únicos requisitos son:

  • Deudas negociables: no importa si debes a una o más entidades, podemos negociar con la mayoría de ellas.
  • Estar atrasado en tus pagos: únicamente podemos ayudarte si te encuentras atrasado en el pago de tus deudas.
  • Compromiso: para poder ayudarte y que liquides definitivamente tus deudas, necesitamos de tu compromiso para hacer frente a los pagos acordados.

Tipos de reunificación para no poner en riesgo mis bienes 

Aunque existen cuatro tipos de reunificación de deudas, es muy importante valorar hasta qué punto ponen en riesgo tus bienes: 

1. Reunificar deudas con hipoteca: En caso de disponer de una vivienda, tienes la opción de usarla como aval para la reunificación de tus deudas. En este caso, estás poniendo en riesgo tu vivienda, ya que si no pudieras hacer frente al pago de las deudas, tu vivienda sería el aval de la operación.

2. Reunificar deudas con préstamo: Comunmente conocida como refinanciación, es cuando no tienes casa o no quieres ponerla como aval y la entidad bancaria te concede un préstamo personal de una cantidad suficiente para pagar todas tus deudas en una sola cuota. Para que te aprueben la reunificación, el banco llevará a cabo un estudio de tu solvencia. En definitiva, valorará si eres una persona con capacidad de devolver la nueva deuda que vas a contraer y, en caso de ser positivo, contraerás una nueva deuda con nuevos intereses. Lo habitual es que solo se conceda en casos donde las cantidades de dinero que se manejan no son muy elevadas.

3. Reunificar deudas con ASNEF: La Asociación Nacional  de Establecimientos Financieros (ASNEF por sus siglas) es una asociación de empresas relacionadas con los productos financieros de créditos. La ASNEF cuenta con un fichero en el que se incluyen todas las personas que no están al día con el pago de sus deudas. Si tu nombre está en él, lo más probable es que las cajas y bancos ni se planteen reunificar tus deudas

No obstante, existen otras entidades que están dispuestas a conceder préstamos a las personas que quieren pagar sus deudas en una sola cuota aunque estén dentro del fichero. Aunque sus condiciones suelen ser peores. Solo debes acudir a ellas como última opción.

4. Reunificar deudas sin hipoteca y sin aval: En caso de que no puedas o no quieras rehipotecar tu casa y no te concedan un préstamo, puedes reunificar tus deudas a través de una reparadora de deuda como Repagalia. 

Lo único que necesitas es comprometerte a hacer una aportación mensual para cumplir con tu plan de ahorro y liquidarás todas tus deudas sin pedir más dinero y sin poner en riesgo tus bienes.

 

¿Qué puedes hacer si no consigues reunificar tus deudas? 

Tienes a tu disposición otras alternativas para que tu economía esté menos ahogada:

  • Ampliar el plazo: esta opción tiene un efecto casi idéntico al de reunificar las deudas, ya que consiste en negociar con tu banco o caja para disponer de más tiempo para devolver el préstamo, lo que reduce la cuota pero aumenta los intereses.

  • Pedir un periodo de carencia: consiste en que, durante un periodo determinado, las cuotas se reducen (o incluso desaparecen) a cambio de pagar en total.

  • Disminuir la deuda con ahorros: si tienes un dinero apartado, puedes usarlo para pagar parte de la deuda y así reducir la cantidad de cada mes. Aunque mucho, ojo porque algunas entidades cobran por hacer algo así.

  • Organizar tu dinero: coge papel y bolígrafo y apunta todos tus ingresos y todos los gastos que tienes cada mes. Así serás capaz de identificar gastos innecesarios que eliminar y mejorar tu economía.

  • Negociar las condiciones: conseguir unas mejores condiciones es algo que siempre debes intentar. Ten en cuenta que, la entidad que te presta el dinero, prefiere que le puedas pagar antes que dejar de recibir ingresos.

¿Qué ocurre si quieres unificar deudas de distintas entidades?

Desde luego, es muy difícil que todas se pongan de acuerdo y juntes tus deudas en una sola. Por eso, el plan de ahorro de Repagalia es una solución, ya que nosotros gestionamos tu deuda con las distintas entidades y tú te olvidas de todo. 

¿Qué debes tener en cuenta a la hora de reunificar deudas?

Si has decidido que esta es la solución que necesitas, antes de contratarlo debes tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Lo ideal es recurrir a la unificación de deudas antes de verte con «el agua al cuello». 

  • Opta siempre que puedas por una entidad oficial y que esté registrada (evita los prestamistas).

  • Consulta varias entidades y quédate siempre con la que mejores condiciones te ofrece.

  • Lee de forma atenta el contrato para conocer las condiciones, comisiones, etc.

  • Revisa y elimina gastos inútiles para no verte otra vez en esta situación.

A veces puede resultar complejo gestionar y controlar las cuentas del hogar. Pero siempre puedes contar con especialistas que te ayuden a crear un plan de ahorro a tu medida. Recuerda que es mejor prevenir que curar.

En caso de que la situación de sobreendeudamiento ya sea irremediable, es recomendable ponerte en manos de profesionales que analicen tu situación y te ayuden a escoger la mejor solución para solventar tus deudas. Contacta con nosotros; podemos ayudarte.

 

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