Este mecanismo es comúnmente conocido como Ley de Segunda Oportunidad y regulado por la Ley Concursal, permite la exoneración del pasivo insatisfecho. Está pensado para ayudar a las personas que, siendo deudoras de buena fe, han llegado a una situación de insolvencia, y no pueden pagar lo que deben. A continuación te explicamos qué es, cómo funciona, quién puede acogerse y cuáles son los beneficios de solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho en 2025.
La exoneración del pasivo insatisfecho es una herramienta jurídica que permite a una persona cancelar sus deudas pendientes de forma definitiva, incluso si no ha podido pagarlas. En otras palabras, un juez libera al deudor legalmente del dinero que debe, una vez que cumple una serie de requisitos y ha seguido el procedimiento que marca la ley. Las deudas son perdonadas.
El “pasivo insatisfecho” es simplemente el conjunto de deudas que una persona no ha logrado pagar. La “exoneración” es el perdón o cancelación de esas deudas por parte del juez.
Este mecanismo no es automático: debe solicitarse expresamente dentro de un concurso de acreedores personal. El procedimiento está regulado por la Ley Concursal 16/2022, de 5 de septiembre, que ofrece un proceso simple y accesible para las personas físicas, tanto particulares como autónomos.
La Ley de Segunda Oportunidad es un conjunto de normas legales que permiten a personas sobreendeudadas empezar de nuevo. Aunque su nombre no aparece literalmente en la ley, es el término que se utiliza para referirse a la posibilidad de que un deudor pueda liberarse de sus deudas, siempre que actúe de buena fe.
Se llama “segunda oportunidad” porque ofrece a quien ha fracasado económicamente una vía para rehacer su vida sin arrastrar deudas durante décadas. La exoneración del pasivo insatisfecho es el resultado final de esta ley, y puede conseguirse tras cumplir una serie de pasos que te explicamos a continuación.
La solicitud puede presentarla cualquier persona física (es decir, no empresas) que se encuentre en situación de insolvencia actual o inminente. Esto incluye tanto a trabajadores por cuenta ajena como a autónomos. La ley exige cumplir con varios requisitos:
La mayoría de las deudas personales pueden ser objeto de exoneración:
Sin embargo, hay algunas deudas que la ley no permite cancelar, como:
El procedimiento para conseguir la exoneración del pasivo insatisfecho comienza con la presentación de una solicitud de concurso de acreedores ante el juzgado mercantil, donde se evaluará la responsabilidad financiera del deudor. A partir de ahí, el proceso puede desarrollarse por tres vías principales, en función de la situación económica y patrimonial del deudor:
Si el deudor no tiene bienes embargables ni ingresos destacables, puede acogerse al llamado concurso sin masa. En este caso, al no haber activos que liquidar, el procedimiento es más rápido y menos costoso. Una vez el juez declara el concurso, se puede solicitar directamente la exoneración del pasivo insatisfecho, siempre que se cumplan los requisitos exigidos por la ley.
Si el deudor tiene patrimonio —por ejemplo, una vivienda, un coche u otros bienes—, estos pueden ser objeto de liquidación. Esto significa que se venderán para pagar parte de las deudas. Tras la liquidación, el deudor puede solicitar la exoneración del pasivo restante, que incluirá las deudas no cubiertas con la venta de sus bienes.
Existe también una tercera opción, especialmente relevante tras la reforma de la ley en 2022: el plan de pagos. Esta vía permite al deudor evitar la liquidación de sus bienes esenciales, como la vivienda habitual o el vehículo, siempre que se comprometa a pagar una parte de sus deudas durante un plazo de hasta cinco años.
El plan de pagos debe presentarse ante el juez, quien lo validará si es razonable en función de los ingresos, gastos y obligaciones financieras del deudor. Durante ese tiempo, los acreedores no podrán reclamar las deudas incluidas en el plan ni iniciar embargos, además, cualquier reclamación adicional quedará suspendida. Al finalizar el periodo acordado, y si el deudor ha cumplido con lo establecido, se concede la exoneración definitiva del pasivo insatisfecho, aunque no se haya pagado la totalidad de las deudas.
Una de las grandes novedades desde 2022 es que la ley permite incluir una parte de las deudas con las administraciones públicas:
Estas cantidades pueden ser exoneradas sin necesidad de plan de pagos. Si la deuda pública supera esos límites, se puede negociar un plan específico o incluir en el plan general, siempre que no sean sanciones.
Solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho puede suponer un cambio radical para la vida del deudor. Entre sus principales ventajas se encuentran:
Además, una vez concedida, la exoneración puede anotarse en el Registro Civil, lo que da más seguridad jurídica frente a futuras reclamaciones.
Si te encuentras en una situación de insolvencia y no puedes hacer frente a tus deudas, lo primero que debes hacer es buscar asesoramiento profesional. Lo más recomendable es contar con expertos que conozcan a fondo la Ley de Segunda Oportunidad y puedan guiarte durante todo el procedimiento, desde el análisis inicial hasta la exoneración final.
En Repagalia contamos con un equipo de abogados especializados en procesos de segunda oportunidad. Estudiamos tu caso para comprobar si cumples los requisitos legales, recopilar la documentación necesaria (relación de deudas, ingresos, bienes, contratos, etc.) y tramitar ante el juzgado la solicitud correspondiente.
Nuestro objetivo es acompañarte en cada paso hasta conseguir la exoneración del pasivo insatisfecho, una herramienta legal que puede devolverte la estabilidad económica y la tranquilidad personal. Si estás preparado para dejar atrás tus deudas y empezar de nuevo, estamos aquí para ayudarte.
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